Poco a poco, distintas personalidades influyentes se han sumado a la elección de una dieta basada en plantas acompañada de la perspectiva ética conocida como “veganismo”. Brad Pitt, Demi Moore, Natalie Portman, Stevie Wonder, Jennifer Lopez, Jay-Z, Beyonce, Alicia Siverstone, Woody Harrelson, Jared Leto  – la lista parecería interminable. Pero, aun así, muchas personas siguen considerando que el veganismo es una posición extrema y difícil de entender. ¿Te has preguntado por qué algunas personas están eligiendo “dejar de disfrutar” de los placeres del consumo de carne y lácteos? ¿Por qué han abandonado el tipo de alimentación que durante tantos años ha sido considerada “normal y saludable”? ¿Acaso hay algo que todas estas celebridades saben y que nosotros no?

Este artículo está escrito precisamente para explicar estas razones porque definitivamente no hay secretos detrás de la elección vegana. Una vez que uno conoce claramente cuáles son las razones detrás del veganismo es difícil cerrar los ojos e ignorar la realidad de lo que ocurre.

 

  1. Los animales aman la vida y le temen a la muerte.

Con el tiempo hemos decidido olvidar que la carne que compramos en el supermercado le perteneció a un ser vivo. Los animales criados para el consumo se han convertido en una categoría abstracta y sin rostro, con características genéricas, y que se recicla a través de un flujo interminable.

Amor a los animales de granja.

Definitivamente, el amor por los animales es uno de los principales argumentos por los cuales las personas adoptan el veganismo.

Pero los animales criados para el consumo son individuos con personalidades y emociones únicas, exactamente igual que los perros y los gatos.  Sienten alegría, afecto y placer, al igual que miedo, pena y dolor. Al igual que nosotros, forman relaciones, amistades y lazos emocionales, y al igual que nosotros, quieren preservar sus vidas.

 

  1. La industria de los huevos y los lácteos también causa sufrimiento y muerte.

Es una perspectiva común y errada pensar que a los animales no se les hace daño en la producción de huevos y lácteos. La realidad es que la industria de los huevos mata a millones de gallinas y pollitos, y la industria de los lácteos causa la muerte de millones de vacas y terneros cada año.

Los pollos también tienen sentimientos.

Las gallinas de huevos son probablemente el animal más abusado por la industria de agricultura animal.

En la naturaleza, una gallina silvestre pone de 12 a 20 huevos por año. Las gallinas de producción de huevos han sido modificadas genéticamente para producir entre 250 y 300 huevos por año, lo cual está relacionado con dolorosos y comúnmente fatales desórdenes reproductivos. La amplia mayoría de gallinas de producción de huevos viven sus vidas en jaulas tan pequeñas que no pueden siquiera expandir sus alas. Aparte, millones de pollitos machos son sacrificados de maneras horribles porque, obviamente, no le sirven a la industria para producir huevos.

De la misma manera, la producción de lácteos está basada totalmente en la explotación de la maternidad. Las vacas, al igual que todos los otros animales, solo producen leche para alimentar a sus bebés. Por lo tanto, en las granjas lácteas, los terneros les son arrebatados a sus madres para que los humanos puedan consumir su leche. Los terneros machos son sacrificados para vender su carne, o son criados para producir carne de la más barata. Las terneras hembra pasan los primeros meses de su vida aisladas de sus madres, durante el periodo de su vida en el que más buscan su cariño.

Vale la pena mencionar que todos los animales que participan de la producción de lácteos y huevos son sacrificados apenas su productividad disminuye por su edad.

 

  1. La ciencia confirma que no necesitamos consumir productos animales.

Una dieta vegana equilibrada puede proporcionar todos los nutrientes necesarios para una vida plena y saludable. Poco a poco, las instituciones que rigen la salud en todo el mundo se van alineando con la amplia cantidad de evidencia científica que confirma que una dieta vegana no solo es suficientemente nutritiva, sino que además disminuye de manera significativa la incidencia de trastornos como la obesidad, la diabetes, la presión sanguínea alta, el colesterol alto, el riesgo de infarto cardíaco y cerebral, y varios tipos de cáncer.

Los atletlas veganos con seguridad son más saludable.

A pesar de los esfuerzos de vendedores de proteínas lácteas, múltiples atletas veganos demuestran que no es necesario consumir productos animales para ser saludable.

La Asociación Dietética Americana (American Dietetic Association), la autoridad más antigua, más grande y asentada en temas relacionados a nutrición en Estados Unidos, declara que las dietas veganas son “saludables, nutricionalmente adecuadas y proveen beneficios de salud en la prevención y tratamiento de ciertas enfermedades” y que son “adecuadas para los individuos en todas las fases de su ciclo vital, incluyendo el embarazo, la lactancia, la infancia, la adolescencia y también para atletas”.

Para mayor información  al respecto, sugiero revisar las siguientes fuentes de freefromharm.org: Poniéndose a la par con la ciencia: enterrando el argumento de que los humanos necesitamos carne y Dietas veganas: resolviendo los mitos nutricionales.

 

  1. La agricultura animal es terriblemente dañina para la vida silvestre.

La agricultura animal es el principal enemigo de la vida silvestre. Durante décadas, los espacios silvestres que fueron hogar de centenares de especies han sido sacrificados para abrir más espacio para la agricultura animal, tanto para que los animales criados para la producción de carne y leche se alimenten del follaje disponible, como para generar mayor capacidad de producción para una industria cuya demanda solo ha crecido conforme la población humana y sus hábitos han cambiado.

Trampas para "controlar" la vida silvestre.

La industria de agricultura animal presiona a gobiernos y autoridades para ejercer control sobre la vida silvestre que amenaza su negocio.

Pero además, los gobiernos, presionados por las gigantescas industrias de producción de carne, huevos y lácteos, han conformado verdaderos escuadrones de la muerte para disminuir las amenazas silvestres a la producción de alimentos de origen animal. Un ejempo clarísimo de este tipo de casos es el USDA’s Animal Damage Control (ADC), que fue establecido en el año 1931,  como parte del Departamento de Agricultura, para eliminar la vida silvestre que era considerada una amenaza para la industria ganadera. Hoy en día, este proyecto ha cambiado de nombre a Wildlife Services y su misión ha cambiado muy poco. En tal caso, sus métodos se han vuelto más eficientes y desalmados, realizando además comunicación engañosa que esconde su verdadera razón de existir. Constantemente colocan trampas que victimizan a especies silvestres, incluyendo aquellas que son protegidas por la ley.

El hecho es que las personas, industrias y organizaciones detrás de la producción de carne, lácteos y huevos tienen muy poca consideración por los derechos de la vida silvestre e inevitablemente contribuyen a su destrucción si es que esto significa que pueden mejorar los resultados de sus negocios.

 

  1. La agricultura animal tiene relación directa con el hambre en el mundo.
El veganismo también es una lucha contra el hambre mundial.

Las cifras varían de acuerdo a la fuente, pero es seguro que varios millones de niños menores a 5 años mueren de hambre cada año.

Es poco frecuente que los medios nos recuerden que de los 7 billones de humanos en el planeta, 1 billón sufre de malnutrición y 6 millones de niños mueren de hambre por año. La agricultura animal es un método extremadamente ineficiente para la producción de alimentos porque los animales toman muchísimo más alimento del que proveen. Los humanos tenemos que cultivar cantidades enormes de alimento para los animales que luego son sacrificados, y vale la pena recordar que sacrificamos alrededor de 60 billones de animales por año para alimentar a la población actual. Según un cálculo del mismo Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, es necesario cultivar y procesar 13 libras de alimento de origen vegetal para producir una sola libra de carne, mientras cultivos como la soya y la lenteja producen igual o más proteína que la carne.

Además, el desperdicio no es solo evidente en el uso de los alimentos vegetales que se asignan a la producción animal. Este uso ineficiente se extiende a otros recursos naturales como la tierra, el agua y la energía que podría utilizarse para la producción de alimentos de origen vegetal para cubrir la demanda de alimentos de los humanos. Es decir, estamos malgastando una enorme cantidad de recursos que podrían asignarse a la producción de alimentos de origen vegetal que, además, son muchísimo más saludables.

Para conocer más respecto a las maneras en las que la agricultura animal contribuye al hambre mundial, puedes visitar A Well-Fed World.

 

  1. La agricultura animal genera daños terribles para el medio ambiente.

La agricultura animal es el principal productor de gases de efecto invernadero de origen humano (extrañamente todos asumimos que los vehículos de motor son el principal problema). Además, la agricultura animal es la principal causa de degradación de los suelos, el principal contaminante de fuentes de agua fresca y la principal causa de destrucción de los bosques. Pero hay más. La agricultura animal es una de las mayores causas de contaminación del aire, de pérdida de hábitats naturales y de extinción de especies animales silvestres.

Calentamiento global y veganismo

El calentamiento global y muchos otros problemas ecológicos están relacionados directamente con la práctica agrícola animal.

El problema es real y grave. Tanto así que las Naciones Unidas ha emitido un informe que llama al cambio hacia una dieta vegana generalizada por parte de la humanidad, porque el ritmo de consumo de carne, huevos y lácteos es insostenible conforme la humanidad se acerca a la proyección de 9.1 billones de habitantes humanos para el año 2050 (https://www.theguardian.com/environment/2010/jun/02/un-report-meat-free-diet).  El reporte especifica que el problema es más complejo que la necesidad de abandonar los combustibles fósiles. El Profesor Edgar Hertwich, autor principal del informe, enfatiza que los productos animales son más dañinos para el medio ambiente que el uso de cemento, plástico, arena y metales para la construcción.

Hay muchísima información respecto a la relación entre la causa vegana y la lucha ecológica en el planeta  y la única conclusión que puede alcanzarse al respecto es que ninguna posición ecologista es sensata a menos que incluya la obligatoria abstención del consumo de productos de origen animal. Cualquier ecologista que consume productos de origen animal es simplemente un ecologista mal informado y una víctima de los esfuerzos de la industria de agricultura animal por esconder los verdaderos perjuicios ecológicos resultantes de su línea de negocio.

 

  1. Una dieta vegana es más saludable para tu corazón.

Las enfermedades cardiovasculares son, en el Ecuador y en la gran mayoría de países del mundo, la principal causa de muerte (http://www.elcomercio.com/tendencias/enfermedadescardiovasculares-muertes-ecuador-cifras-juangabriel.html). La mayor parte de enfermedades cardiovasculares tienen relación con la acumulación de colesterol en las vías vasculares. Estos depósitos son duros, lo cual inhibe el libre flujo de sangre a través de los canales naturales. El cuerpo humano produce todo el colesterol que necesita así que el consumo de colesterol dietético de origen animal tan solo incrementa el riesgo de formación de esta placa. Está claro que hay otros factores que también pueden influir (como el hábito de fumar, la falta de ejercicio y el peso corporal) pero los alimentos de origen vegetal no contienen colesterol y por lo tanto son la única manera de alimentarse de una manera saludable para el sistema cardiovascular.

Salud cardiaca y veganismo

La salud cardíaca es un problema en aumento, al igual que el consumo de alimentos de origen animal. La mejor manera de cuidar tu corazón es a través de una dieta vegana.

Realmente es una suerte que, para la mayor parte de personas, la mejor manera de prevenir el padecimiento de enfermedades cardiovasculares sea la adopción de una dieta vegana saludable, el ejercicio y evitar el hábito de fumar cigarrillos. Pero además de eso, una dieta basada en plantas es el único tratamiento que ha demostrado científicamente que puede revertir las enfermedades cardiovasculares (https://www.drfuhrman.com/learn/health-concerns/31/cardiovascular-disease-cvd). Lo cual me lleva a la siguiente razón para adoptar una dieta vegana:

 

  1. Una dieta vegana previene y revierte varias enfermedades crónicas.

Una dieta basada en plantas y rica en alimentos integrales puede prevenir, e incluso revertir, varias de las peores enfermedades del mundo occidental. Es importante mencionar el estudio desarrollado por el Dr. T. Colin Campbell, un bio-químico americano que fue co-autor de The China Study¸ el esfuerzo académico más importante de la historia para determinar la relación entre los hábitos alimenticios a largo plazo y el desarrollo de enfermedades crónicas. Su estudio contó con el auspicio de la Universidad de Oxford, la Universidad de Cornell y la Academia China de Medicina Preventiva.

Enfermedades crónicas por consumo de alimentos animales.

Hoy contamos que referencias científicas muy serias que sugieren que el 95% de enfermedades crónicas están asociadas al consumo de productos de origen animal.

Este estudio analizó, durante más de 20 años, la correlación entre el consumo de carne, huevos y lácteos y el desarrollo de enfermedades crónicas. Las conclusiones de este estudio son indiscutibles: las personas que se alimentan con dietas basadas en plantas y ricas en alimentos integrales – y excluyen todos los alimentos de origen animal – pueden evitar, reducir y, en muchos casos, revertir el desarrollo de enfermedades crónicas. Por otro lado, las personas que más consumen alimentos de origen animal son las que más desarrollan enfermedades crónicas. Estos resultados no pueden ser ignorados.

Es verdaderamente sorprendente que, con este nivel de evidencia científica, los doctores no recomienden abiertamente una dieta vegana para todos sus pacientes.

 

  1. Nuestra anatomía evidencia que no somos comedores de carne.

Hoy en día recuerdo extrañado aquella clase que todos recibimos en pre-escolar. Nos dijeron que los animales del planeta se dividen en carnívoros, herbívoros y omnívoros. Los carnívoros son comedores de carne. Los herbívoros consumen solo alimentos de origen vegetal. Y los omnívoros, como el ser humano supuestamente, consumen ambos – carne y vegetales. Por lo tanto, es importante que llegues a casa y te comas todo el almuerzo, ¿verdad?

Pero una breve lección de anatomía comparativa pone en duda esta afirmación.

La boca de un carnívoro

La madíbula de bisagra y los gigantes caninos son catacterísticas comunes de todos los animales consumidores de carne.

Todos los carnívoros y omnívoros del planeta tienen enormes aperturas de boca, mandíbulas de bisagra, dientes filudos y garras grandes. Estas características están diseñadas para cazar y matar a su presa.Los herbívoros, en contraposición, tienen labios carnosos, pequeñas aperturas bucales, lenguas musculosas en lugar de delgadas  y mandíbulas móviles que les permiten rumiar sus alimentos vegetales antes de tragarlos.

Pero hay un factor importante que seguramente es menos conocido: los carnívoros y omnívoros tienen un sistema digestivo con PH bajo (ácido) mientras que los herbívoros tienen un PH alto (alcalino). Quizás esta diferencia biológica tiene que ver con la necesidad del carnívoro de eliminar más de las peligrosas bacterias que comúnmente están presentes en la carne en descomposición y que rara vez invaden los alimentos de origen vegetal. Quizás por eso el carnívoro necesita que su sistema digestivo sea ácido, mientras el herbívoro puede mantenerlo alcalino y así reducir su tasa de oxidación.

En casi todos los aspectos, el ser humano es más parecido a los herbívoros que a los carnívoros. De hecho, es fácil identificar que el ser humano se parece más a un gorila (que es herbívoro) que a un león (carnívoro) o a un lobo u oso (omnívoros). El único supuesto omnívoro que podría compartir algunas de las características anatómicas del ser humano es el cerdo doméstico, un animal profundamente abusado en lo genético y en lo adaptativo con el objetivo de integrarlo al ciclo de producción de la agricultura animal. Muchas personas defienden que el ser humano es naturalmente omnívoro por el hecho de tener caninos en su dentadura. La verdad es que casi todos los herbívoros tienen caninos que utilizan para intimidar y defenderse, especialmente aquellos que además de hojas comen frutas y nueces. El ser humano tiene una apertura bucal pequeña, labios y lengua musculares, manos con pequeñas y delicadas articulaciones y una mandíbula inestable que fácilmente se dislocaría en batalla con casi cualquier presa.

¿Podría ser que, quizás, el ser humano es anatómicamente frugívoro (plantas, frutas y nueces) como casi todos los otros primates?

 

  1. No existe tal cosa como una manera “humana” de hacer agricultura animal.

El hecho de que algunas marcas impulsen el concepto de utilizar “animales felices” en sus procesos de producción enfrenta al consumidor a una paradoja imposible de resolver. El consumidor participa de un movimiento por no someter a los animales a un daño innecesario, y sin embargo, matar animales para comerlos (cuando no necesitamos hacerlo) es la máxima expresión del mal que pretenden evitar.

El ordeño es una práctica cruel.

La propaganda agrícola-animal nos acostumbra a ver imágenes del ordeño de vacas desde muy temprana edad, pero pocas personas saben que una vaca que da leche es una vaca que ha sido separada de su cría.

A diferencia de los animales que matan para comer, nosotros sí tenemos alternativas. Hay una diferencia gigantesca entre matar por necesidad y matar por placer. Las personas que comen carne, huevos o lácteos participan de un sistema que ha mecanizado la muerte por placer. Por lo tanto, la propuesta por agricultura animal que utiliza “animales felices” es una falacia absoluta. Y es importante establecer que cualquier criadero que participa de la agricultura animal utiliza prácticas inhumanas en algún punto del proceso.

 

  1. Vivir con ética y valores.

Es la última razón en esta lista, pero en verdad debería ser la primera.

La especie humana está condenada a infinitos horrores si opta por vivir sin consideraciones éticas. Matar sistemáticamente a otros animales que experimentan miedo y dolor en el proceso, está mal. Quitarle sus crías a un mamífero que está biológicamente dispuesto a establecer lazos de afecto por ellas, está mal. Vivir sin un sentido de responsabilidad por nuestra salud o el planeta en el que habitamos, está mal.

Los valores que guían nuestro comportamiento no significan nada a menos que los expresemos en las decisiones que tomamos cada día. Y eso es lo mejor de la comida – que nos permite ejercer un sentido  de ética todos los días, y varias veces al día, a través de las elecciones que tomamos. Si nos ponemos de acuerdo en valorar la compasión por sobre la violencia, y si estamos de acuerdo en que está mal causar el mal innecesariamente, entonces el veganismo es la única manera de expresar nuestros valores de manera consistente.

Este artículo está basado en 12 Important Reasons To Go Vegan Today, escrito por Ashley Capps y publicado por freefromharm.org el 28 de febrero del 2014. El artículo original puede revisarse en el siguiente vínculo: http://freefromharm.org/why-vegan/